Elecciones en Perú: el giro a la derecha se confirma, Keiko Fujimori gana la segunda vuelta y asume el 28 de julio

Introducción

        Han pasado más de tres semanas desde que los peruanos fueron a las urnas en esta segunda vuelta del 7 de junio y, sin embargo, la sensación de estar en un eterno “día después” no desaparece. Los reportes de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), ya con el 100% de las actas escrutadas, nos muestran una de las diferencias más microscópicas de la historia democrática reciente.

       ​Con el escrutinio de la ONPE cerrado al 100% y los números oficiales sobre la mesa, Keiko Fujimori se confirma como ganadora de la contienda. El cómputo final le otorga el 50,135% de los votos válidos (9.223.396 sufragios) frente al 49,865% de Roberto Sánchez (Juntos por el Perú, 9.173.755 sufragios), una diferencia definitiva de 49.641 votos. Sin embargo, en Perú la matemática electoral nunca se cierra del todo en la ONPE: la proclamación oficial corresponde al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y, tras la resolución de impugnaciones y apelaciones, está prevista recién para los primeros días de julio, con la entrega de credenciales programada para mediados de mes.

         En la segunda elección presidencial, las fallas se vieron en tanto la demora en la presentación de los miembros de mesa para la instalación de las mesas de sufragio, mesas que se instalaban a partir de las 10 de la mañana hasta el mediodía. Sumado a ello, se encontraron cédulas marcadas con tachas que daban indicios de cédulas con claras intenciones de darles la nulidad o marcarlas como viciadas en distritos de La Molina, Santiago de Surco, Campoy, Mayorazgo, San Luis, etc. Además, ciertos personeros rompieron cédulas de votación, entre otras irregularidades. El presente artículo analizará el proceso electoral y las idas y venidas para llegar al resultado final de la elección de Keiko Fujimori o Roberto Sánchez como presidente de la república para el período de 2026-2031 de la república peruana.

El Sistema STAE: Los fallos y aciertos del sistema STAE y el paso al sistema convencional

     La Solución Tecnológica de Apoyo al Escrutinio (STAE) fue presentada como la modernización del proceso, funcionará con 29.266 mesas de Lima Metropolitana y Callao. Cada mesa recibiría un kit con una laptop, una impresora, hojas de seguridad, un dispositivo usb en sobre azul con clave de acceso, un dispositivo usb en sobre blanco y un mouse para agilizar el conteo y transmitir actas en tiempo real al centro de cómputo. Para sostener esa arquitectura, el Estado peruano compró a través de Perú Compras más de 31 mil laptops y más de 30 mil impresoras valorizadas en aproximadamente 41 millones de soles y el día de las elecciones el sistema falló (Panamericana, 2026).

El sistema tuvo varios desaciertos y pocos aciertos; entre los desaciertos se encontraban que las impresoras no contaban con suficientes cartuchos de tinta y las tintas se agotaban rápido, tan es así que los Coordinadores Técnicos de Mesa STAE tuvieron que correr buscando tinta en la jornada electoral para terminar de imprimir actas electorales o documentos importantes para el cierre de la jornada. Entre los aciertos se incluye que era un sistema automatizado más rápido que el sistema convencional si se contaba con todos los implementos necesarios.

Estos desaciertos hicieron que se pasará a la modalidad convencional en la Segunda Elección Presidencial contando con un sistema más fiable puesto es que el mismo regularmente se ha utilizado en las sucesivas elecciones presidenciales. La innovación parecía no estar lista para ser aplicada en el sistema peruano.

Contexto

            Perú quiere saber el rumbo hacia donde debe dirigirse, hacia la derecha o hacia la izquierda. La preocupación del electorado se centró en el ausentismo y la crisis de representatividad que tiene el país desde hace 10 años, en la que 8 candidatos se vieron obligados a renunciar a su puesto y fueron procesados por la justicia; entre ellos se encuentran expresidentes conocidos como Ollanta Humala, Martín Vizcarra, Pedro Pablo Kuczynski, Pedro Castillo, Dina Boluarte y José Jerí. Además de esta crisis de representatividad, se suma la crisis de seguridad porque Perú refleja un elevado índice de crimen organizado. En el campo económico se buscan soluciones a la volatilidad económica que afronta el Perú con elevados índices de inflación, aumento del desempleo por falta de inversión privada y muchos peruanos han encontrado la migración como solución al problema del desempleo.

            Pasadas más de tres semanas de la segunda vuelta, los resultados emitidos por la ONPE (Oficina Nacional de Procesos Electorales) confirman a Keiko Fujimori como ganadora frente al candidato de izquierda, Roberto Sánchez, con el 100% de las actas electorales procesadas y ninguna pendiente. La proclamación oficial por parte del JNE está prevista para los primeros días de julio. Estas elecciones fueron una de las más reñidas en la historia electoral peruana y su resultado estuvo condicionado por la geografía: Roberto Sánchez se impuso en las zonas rurales, mientras que en el voto del exterior Keiko se impuso con una ventaja cercana a 79.000 votos, factor que terminó siendo determinante en el resultado definitivo.

            Ambos candidatos aplicaron la estrategia de actas impugnadas pero a ninguno les ha servido, Roberto Sanchez ha presentado recursos de nulidad orientado a dejar sin efecto las mesas de sufragio en distintos distritos de Lima, lugar donde arrasó Fujimori y Keiko hizo lo mismo por medio de apelaciones sobre los votos en zonas rurales y del interior del país, donde el voto mayoritario se fue para la izquierda. La resolución definitiva recae sobre los Jurados Electorales Especiales (JEE) y, en última instancia, recae sobre el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), siendo los encargados de revisar cuidadosamente alrededor de 1500 actas observadas. Cada voto validado o anulado en este bolsón técnico tiene el potencial de inclinar la balanza de manera irreversible.

            En definitiva, los días posteriores al pasado 7 de junio demuestran que los peruanos han vivido un escenario de máxima expectación, reactivando  el suspenso electoral que ya es muy conocido en Perú, pero todo cambia porque esta segunda vuelta se juega bajo las reglas de juego de la democracia totalmente renovadas.

Perú en las próximas semanas

          En el país incaico se respira una tensa calma y que en las próximas semanas seguirá marcada la demora de la proclamación del sucesor de José María Balcázar, por la rigurosidad que muestra un resultado tan ajustado, las autoridades electorales ya han dado el veredicto afirmando que la proclamación del nuevo presidente demora varios días, llevando al país a reflexionar sobre atravesar períodos de interinidad de madurez política.

           En las calles peruanas se han vivido presiones sociales y marchas regionales porque diversas organizaciones sociales y delegaciones del interior peruano se han dirigido hacia Lima para vigilar el conteo y exigir el respeto hacia el voto rural. Ante la inminencia de los resultados que dividirán a Perú en dos, ya han comenzado los primeros tanteos políticos. Desde Fuerza Popular se ha hablado de la iniciativa de establecer diálogos con los mercados económicos y con los gremios empresariales que aguardan por una tranquilidad por parte de la izquierda con Juntos por Perú que prestan atención a la inestabilidad financiera.

Conclusiones

         Sin importar que candidato sea el vencedor para el periodo presidencial 2026-2031 y que el jurado nacional electoral (JNE) de su veredicto, el vencedor heredará una nación fatigada y cuya preocupación es a nivel global porque la gobernabilidad en Perú ha dejado mucho que decir tras el paso de 8 presidentes por la Casa Pizarroen menos de 10 años.

          No obstante, hay otro factor a tener en cuenta, por primera vez se verá una cámara bicameral en el Congreso peruano (dividido en senadores y diputados) y la eliminación de la investidura. Esta nueva medida es el resultado de una reforma constitucional aprobada para amortiguar los choques entre el legislativo y el ejecutivo que han vivido mandatarios anteriores desde Alberto Fujimori hasta Bálcazar y esta medida sería la verdadera prueba de fuego para el nuevo gobierno.

          Con el conteo cerrado al 100%, el resultado ya no está en disputa en la ONPE: lo que resta es la proclamación formal del JNE, prevista para los primeros días de julio, una vez resueltas las actas observadas. Por lo visto, Perú vuelve a quedar atrapado en su clásica y agónica costumbre de contar hasta el último voto antes de cerrar el capítulo.

bibliográficas:


Sobre el autor

Felipe Daniel Barrientos es Licenciado en Relaciones Internacionales (Universidad Católica de Salta, 2025), con especializaciones en Política Internacional y en Problemáticas de Política Exterior otorgadas por el Instituto Superior de la Carrera (ISC), Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Ha participado en espacios de análisis y divulgación vinculados a la política internacional, la geopolítica y los asuntos globales, y ha colaborado con medios digitales dedicados al análisis internacional, abordando temas relacionados con la multipolaridad, los conflictos internacionales y la transformación del orden mundial contemporáneo.

Nota editorial: las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad exclusiva del autor y no representan necesariamente la posición de Internacionalizarse.

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